Siempre he tenido un amor muy grande por la música, eso lo sabe todo el mundo que me conoce un poco, no es ningún secreto. No recuerdo bien bien cual fue el primer concierto al que fui, pero lo que si sé es que me movió muchas cosas dentro. Tantas que hoy, aun sigo pensando que la música es el motor que mueve el mundo, sin música no queda nada. La música es una forma de expresión, la más directa, la más bonita, la más sincera. La música me ayuda a expresar lo que siento, como me siento, como lo siento… Por eso admiro tanto a los artistas, porque ponen voz y melodía a mis sentimientos.
La música es algo que siempre me ha acompañado, desde que tengo uso de razón…Como decía, la primera vez que fui a un concierto sentí cosas muy adentro, noté que eso era lo que realmente me llegaba, lo que me gustaba. Ir a un concierto no es sólo plantarse en una sala, delante de un escenario, con un cubata en la mano y dar brincos. A mi, ir a un concierto me produce una sensación tan bonita dentro que no sé expresar. Me transmite muchas cosas. Me presenta al artista, me muestra como realmente es. Como siempre digo, encima de un escenario es donde te gana un músico, donde le conoces de verdad y donde decides si merece o no la pena seguir escuchandole. Y precisamente ahí es donde me ganaron mis locos, hace ya mucho, mucho tiempo atrás. Me gusta mucho tipo de música, escucho cualquier cosa y me encanta descrubrir grupos nuevos, pero el canto del loco es y ha sido toda mi vida. Me ha aportado tanto amor, tanta ilusión, tantos momentos…con ellos he crecido, 10 años que se dice pronto, donde aprendes tantas cosas, donde cometes tantas locuras que hoy en dia te hacen llevarte las manos a la cabeza. Bendita adolescencia! jajajajajaja Muchos años con ellos en el camino, de concierto en concierto, de ciudad en ciudad. Ahora, siguen a mi lado y sobretodo en mi corazón, de otra manera, pero con la misma intensidad. Los Galván, galvaneros de mi corazón, son como aquellos primos lejanos a los que ves muy de vez en cuando pero con los que siempre tienes ganas de charlar y reírte. Les echas de menos inevitablemente y su música te acompaña en momentos especiales e inolvidables. Rápida e irrompible conexión casual. En mi “Señora de González” he encontrado una nueva familia musical, me transmite muchas cosas parecidas a las que comentaba antes…me enamoraron a primera “vista”. Les adoro, les quiero, y les sigo deseando lo que se merecen, o sea, lo mejor.
Escribiendo estas lineas, me ha venido una canción de hace muchos años, y sin querer me he puesto a cantarla, interiormente claro…y con ella me despido de momento….”let the music heal your soul…let the music give you the power to move any montain”.